lunes, 22 de marzo de 2010

FUERA DE CANAÁN (1ra parte)

Por Alberto Valdivia
Ministerio de varones

Texto bíblico: 1Corintios 10:1-12

En el Antiguo Testamento, la tierra de Canaán era el lugar donde Dios quería que vivieran los israelitas después que los libertó de la esclavitud de Egipto.
Canaán simboliza hoy el lugar donde se cumplen las promesas de Dios en nuestras vidas, el lugar donde Dios lleva el potencial de su pueblo al máximo
Los israelitas no pudieron entrar a Canaán. Fracasaron a causa de las cinco razones fundamentales que se mencionan en 1Corintios 10
Esas cinco razones son las mismas por las que los hombres de hoy no alcanzan a entrar a su tierra prometida, al lugar de reposo. Dios quiere que los hombres vivan en la tierra de Canaán en sus matrimonios, en sus negocios y en sus relaciones familiares
Esos cinco pecados fundamentales todavía siguen siendo una plaga para el hombre actual, que lo aleja de poder lograr su máximo potencial en la vida.

La pasión por lo malo

Pasión significa entrega total ha algo o ha alguien. Todos nos apasionamos por diferentes cosas en la vida, nuestro trabajo, el deporte, la diversión. Mientras la pasión va dirigida a algo positivo y se maneja con control y medida, entonces la pasión suele ser edificante, pero cuando la pasión es desmedida y se orienta a lo malo, entonces termina siendo negativo y destructivo en la vida. Esto nos esclaviza y nos lleva al camino incorrecto. El licor, el juego, las mujeres, etc. puede ser un ejemplo de pasiones desordenadas y maléficas. ¿Cómo podemos controlar nuestras pasiones? Con la ayuda de Dios y el poder del Espíritu en nosotros podemos controlar toda debilidad en nosotros (Ver Filipenses 4:13)

La idolatría

Muchas cosas se pueden convertir en ídolos en nuestras vidas, el poder, la educación, el dinero, los negocios, la popularidad, el ego, etc. Noten que la idolatría de los israelitas no solo consistió en adorar imágenes, sino en comer, beber y divertirse en forma desenfrenada. Nosotros también caemos en este pecado. La idolatría comienza cuando algo se adueña de nuestro corazón y gana todo nuestro interés y atención.
Que Dio sea el que capte toda nuestra atención, que nada ni nadie rivalice con nuestro amor a Dios. Esta es la Clave de la verdadera felicidad, que Dios sea el centro de nuestras vidas

Preguntas:

1. ¿Cuál es la pasión que necesitas doblegar en tu vida?
2. ¿Cuéntanos sobre algún ídolo que has tenido en tu vida?

COMO RECONCILIARNOS CON DIOS

Por Alberto Valdivia Cier
Sermon del domingo

Texto: Lucas 15:11-32

Reconciliación es la acción por la cual dos personas distanciadas se vuelven a amistar. Las parejas, los familiares y los amigos se reconcilian muchas veces, igualmente cada persona debe de sentir la urgente necesidad de reconciliarse con su creador.
Jesús enseñó la parábola del hijo pródigo para mostrarnos los pasos que debemos de dar para experimentar la reconciliación con el Señor. Veamos cuales son esos pasos:

Reconoce tu pecado y humíllate (v. 17-21) Todos nosotros nos parecemos en algo al hijo pródigo, nos revelamos contra Dios, decidimos alejarnos de Él y manejamos nuestras vidas a nuestra manera. Las consecuencias son terribles, alejarnos de Dios y de su bendición produce siempre sequedad e infelicidad. La única manera de revertir esta situación es reconocer nuestra falta, humillarnos y correr nuevamente a los brazos de nuestro Padre celestial y encontrar su perdón

Confía en el amor de Dios (v. 22-24) Nunca pienses que Dios no te recibirá, no existe pecado que nos puede alejar de Dios si es que tenemos un corazón arrepentido. Confiemos en el amor y la misericordia de Dios, Él es amplio para perdonar y siempre está listo para restaurar nuestras vidas. Él hace una fiesta en el cielo cada vez que un pecador se arrepiente

Enfrenta las consecuencias de tus pecados (v. 25-32) Cada pecado tiene una consecuencia negativa que tenemos que enfrentar con humildad y paciencia. Dios nos perdona y restaura nuestro corazón pero permite que suframos las consecuencias de nuestros pecados como una forma de disciplinar nuestro carácter para no volver a caer. Muchas veces otras personas pueden salir heridas por nuestras faltas, tenemos que buscar la forma de enmendar el mal cometido

viernes, 12 de marzo de 2010

EL ARREPENTIMIENTO

Sermón del domingo

Por Alberto Valdivia Cier

Lucas 13:1-9

El pecado nos aleja de Dios y de su bendición, nos roba el gozo y la paz del corazón y nos hace vulnerables al mal. Tenemos que arrepentirnos para ser libres de todo pecado y permitir que el perdón de Dios nos alcance.

Dios nos empuja al arrepentimiento (v. 1-5) Muchas circunstancias negativas de nuestras vidas son producidas por el pecado. Algunas adversidades y catástrofes suceden como advertencias y corrección por nuestra mala conducta. Dios permite estas cosas para llevarnos al arrepentimiento. Muchas veces somos como el mulo que necesitamos de las riendas para ser atraídos a Dios (Salmo 32:9)

Dios nos da oportunidad para el arrepentimiento (v. 6-9) El pecado nos inutiliza, nos convierte en obstáculos en el plan de Dios, mereceríamos ser desechados y puestos aparte, pero Dios en su infinita bondad nos da oportunidad para el arrepentimiento, no ejecuta justicia contra nosotros sino que en su misericordia nos da tiempo para que reaccionemos.

Dios espera nuestro arrepentimiento (v.3,5) Arrepentimiento es dar la espalda al pecado para volverse a Dios. Es un cambio de actitud., es decir no al mal y sí al bien. Para que exista verdadero arrepentimiento es necesario una evaluación profunda de la vida (Apocalipsis 2:5), un reconocimiento genuino de los pecados cometidos (Salmo 5l:31) y experimentar vergüenza y rechazo al mal cometido (Esdras 9:6).

Dios es inmensamente misericordioso, nos da tiempo para el arrepentimiento, debemos de confesar nuestros pecados y recibir su perdón.

domingo, 28 de febrero de 2010

CIUDADANOS DE DOS MUNDOS

Por Alberto Vadivia Cier

Filipenses 3:17-4:1

Así como tenemos una ciudadanía terrenal también tenemos una ciudadanía celestial. Nosotros vivimos en esas dos dimensiones, disfrutamos de esos dos aspectos de la existencia, hay que saber vivir en estos dos mundos de tal manera que nos mantengamos en un un sano equilibrio

Lo terrenal hay que disfrutarlo pero no hay que poner nuestro corazón allí. Pablo nos dice que muchas veces vamos a tener la tendencia de vivir solo para nuestros deseos, de tal forma que hacemos de nuestro deseo un dios a quien adoramos. Esta forma de actuar se llama hedonismo (vivir para el placer).
Lo terrenal también nos puede hacer perder el verdadero valor de las cosas, de tal forma que podemos llegar a sentirnos orgullosos de lo que en realidad es nuestra vergüenza (racismo, autosuficiencia, etc.).
Lo terrenal es utilitario pero no sirve para elevar nuestra mente y nuestras almas, no debemos de poner nuestros pensamientos y prioridades en ello.
Muchos creyentes sin proponérselo se comportan como enemigos de la cruz, porque viven solo en el ámbito terrenal, y no siguen el camino de la cruz que siguió Cristo, quien crucifico lo terrenal en él para darnos la salvación.

Lo celestial debe de colmar toda nuestra expectativa. Todos nuestros anhelos y deseos deben de estar dirigido al cielo, nuestra ciudadanía celestial es la que será eterna por lo tanto es allí donde experimentaremos la plena felicidad. Dos cosas deben siempre llenar nuestros pensamientos y corazones, el anhelo de poder encontrarnos con Jesús nuestro salvador y experimentar por siempre su compañía, consuelo y amor. Él es la fuente de nuestra felicidad, y debe ser el objeto de nuestros sueños y deseos.
También debemos de poner nuestra expectativa en la transformación que el Señor operara en nuestra naturaleza humana, de tal manera que recibiremos cuerpos gloriosos y corazones purificados, aptos para vivir eternamente en el reino de los cielos.

Siempre debemos de evaluar nuestro camino y volver a poner nuestra mirada en lo espiritual, disfrutando con moderación el tiempo presente pero poniendo toda nuestra esperanza en el reino de los cielos

jueves, 25 de febrero de 2010

VENCIENDO LA TENTACIÓN

Por Alberto Valdivia Cier

Lucas 4:1-13

Ser tentado significa ser atraído hacia el mal. Debemos de conocer como opera la tentación y cuales son las armas que Dios nos ha dado para vencer. La victoria de Jesús en el desierto sobre la tentación, nos deja muchas enseñanzas que nos pueden ser de gran utilidad cada vez que el diablo intenta atacarnos.

Somos tentados en nuestras debilidades físicas
Nuestra naturaleza pecadora hace que en nosotros haya debilidades físicas como las pasiones, la flojera, la gula, etc. No vivimos solo para alimentar nuestros deseos físicos, sino principalmente para alimentar nuestra alma con la Palabra de Dios. Llenarnos de la Palabra de Dios nos ayuda a doblegar la carne que vive en nosotros

Somos tentados en el orgullo y la avaricia
El diablo nos ofrece poder, riqueza y gloria terrenal pero lo que él busca con eso es que nuestro corazón quede rendido al mundo y de esa manera nos alejemos de Dios
Debemos decidir solo dar a Dios nuestro corazón y adoración, no buscar las riquezas terrenales sino las espirituales

Somos tentados a dudar de las promesas de Dios
El diablo, utilizando un texto bíblico, le pide a Jesús que se tire al vacío para probar si lo que Dios promete es cierto. Lo que el diablo quiere es sembrar dudas de Dios en todos nosotros. No tenemos que poner a prueba a Dios, nosotros debemos creer en él, aún en los momentos en que parece que no nos responde o todo nos sale mal.

La Palabra de Dios, la fe y la oración son armas poderosas que Jesús usó para vencer la tentación. Nosotros debemos también usar estas armas para vencer las artimañas del diablo y afianzarnos en Dios.

LA VERDADERA FELICIDAD

Por Alberto Valdivia

Lucas 6:17-26

Jesús está sanando y liberando a la gente de demonios, todos los buscaban para ser libres de sus males, entonces Jesús aprovecha esta situación para enseñarles acerca de cómo ellos pueden experimentar la verdadera felicidad

La verdadera felicidad no consiste en poseerlo todo. La riqueza terrenal trae una satisfacción momentánea, pero no es la esencia de la felicidad, felices son aquellos que no son dominados por la urgencia de poseer, que pueden tener cosas materiales pero que su corazón no está puesto en ello sino en el reino de Dios.

La verdadera felicidad no consiste en sentirte satisfecho. El hombre busca satisfacer todas sus necesidades, pero eso nunca se logra del todo, siempre hay algo que no tendremos. A pesar de nuestra carestía en alguna área de nuestras vidas, podemos experimentar la felicidad, pues Dios siempre sabrá suplir o compensar nuestras necesidades.

La verdadera felicidad no consiste en no tener dolor. Los seres humanos quisiéramos nunca llorar y solo reír, sin embargo a todos nos tiene que tocar una porción de sufrimiento, el sufrimiento purifica y perfecciona nuestras vidas, y nos permite buscar y encontrar el consuelo de Dios.

La verdadera felicidad no consiste en ser aceptados por los demás. La gente busca los aplausos de los hombres, quieren agradar a los demás, por eso acomodan su conducta a la exigencia del grupo. Nosotros los cristianos en cambio buscamos agradar a Dios, por eso muchas veces estamos en contra de la corriente, nuestra ética no es agradable para muchos y eso genera antipatía contra nosotros. Recuerden que estamos en el mundo pero no somos del mundo, agradamos a Dios y no al hombre.

LA PESCA ESPIRITUAL

Por Alberto Valdivia Cier
Lucas 5:1-11

Jesús llama a Pedro a ser un “pescador de hombres”. Utiliza la profesión de pescador que tenia el apóstol para compararlo con la tarea espiritual que él tenía que cumplir. En este milagro de Jesús se nos revela importantes principios sobre la pesca espiritual.
Pescar suele ser difícil y puede generar desánimo. El apóstol y sus amigos estuvieron trabajando toda la noche y no lograron pescar nada, eso los desanimo. La pesca espiritual es también difícil, tiene sus momentos de altibajos, la gente endurece su corazón y se alejan de Dios y es difícil atraerlos al evangelio. Debemos de confiar en el Señor y persistir en la tarea. Para pescar con éxito es necesario la acción de Dios. Jesús ayuda a los pescadores a encontrar los peces. De igual manera en el ámbito espiritual Jesús nos guiará a encontrar las personas preparadas para recibir el evangelio, nuestra tarea es “echar la red en su nombre”, para ello debemos de crear oportunidades para la evangelización, el Señor hará lo demás. Debemos creer que el Señor actuará en su tiempo.
Para pescar con éxito es necesario que todos colaboren. Noten que es necesario que muchos puedan ayudar a sacar los peces. La pesca espiritual no es una tarea de uno, sino de todos, por lo tanto debemos de involucrarnos de alguna manera en la evangelización. Invitar personas, repartir folletos, compartir el evangelio, orar por los incrédulos, hay muchas cosas por hacer.
Para pescar con éxito es necesario entregarnos al Señor. Pedro cayo de rodillas ante el Señor y confeso sus pecados. Para cumplir la misión cristiana es necesario entregar más de nuestras vidas a Dios. Él nos usará más en la medida que tenga más de nosotros. Sin embargo, la entrega no solo puede ser espiritual, es necesario que también entreguemos nuestro tiempo y dedicación para él. Pedro y los demás discípulos no solo cayeron de rodillas, también dejaron todo y le siguieron. Que Dios y su obra sea una prioridad en nuestras vidas.

Que el Señor nos ayude a tener una gran “pesca espiritual” para la gloria suya. Amén